A Pío Baroja

Don Pío, eres el gran culpable de que estudie Filología. Comencé muy motivado a leer tus novelas, pues tuve que estudiarlas en Literatura. Estaba preparándome para el Acceso a la Universidad, en principio, para Biblioteconomía. Me dijeron que no me iban a gustar, qué error. Comencé con Las inquietudes de Shanti Andia y, recientemente, he terminado con la trilogía La lucha por la vida. En mis estantes más obras tuyas me esperan, pero con calma, que tengo mucho por leer. 

Admiro cómo describes paisajes y cómo creas personajes que son auténticos aventureros. Eres uno de los grandes maestros del diálogo. No pasan los años en tu lenguaje, sigue poseyendo frescura a diferencia del de otros contemporáneos tuyos -gracias a tu retórica en tono menor-. También tus temas siguen vigentes, no hemos cambiado tanto. Preferiste la brújula al mapa en tus novelas, su estructura a base de anécdotas lo muestra. No estoy siempre de acuerdo con los pensamientos que se plantean en tus obras, faltaría más, pero me encantan el individualismo e la ironía que hay en ella.

Hice esta foto a su estatua con mi móvil, muy regulera, por otra parte, un día que iba por la Cuesta de Moyano. Son unos cuantos los sitios que he visto dedicados a su figura. El más curioso de todos es la calle que lleva su nombre en pueblo, Alcobendas. Fue gracioso descubrirlo, porque es un sitio por el que he pasado mil veces y nunca me fijé hasta hace poco. Una calle muy cutre. Es conocida por ser parte del camino que hacemos los pueblerinos desde la zona de copas del casco viejo hacia la del ayuntamiento. De hecho, cuando descubrí el nombre de la calle estaba borracho. Me indigné, grité que cómo le podían dedicar esa calle a tan gran escritor, sobre todo porque era una zona que frecuentan yonkis y seres como el Guarro, un asco de tipo que vendía perritos calientes. 

Gracias de nuevo, don Pío, por ser uno de los culpables de que encontrara mi motivación para estudiar en grado universitario.

Todo esto me hace pensar. Quizá los profesores deberían buscar un poco las motivaciones de los alumnos cuando están en la escuela -no digo que no haya quien lo haga-. Mi caso es el de una persona que ha estudiado no tarde, porque nunca lo es, pero sí que no lo hizo en su momento, y tal vez sea porque nunca me atrajo nada de lo que me enseñaban, aunque tenga buenos recuerdos de algunos profesores.

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Acerca de Rubén Íñiguez Pérez

Soy nada y muchas cosas a la vez: coordinador del festival de cine La Mano, colaborador en SpanishFear.com y un imán para los tipos raros. Adicto a vídeos estúpidos de Youtube.
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Una respuesta a A Pío Baroja

  1. lasaga dijo:

    Un madrileño disfrutando de un vasco… qué diría Don Sabino…

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