Lo bizarro

Rubén, ¿sabes que bizarro no significa lo que dices? Lo dice la RAE”, me comenta un amigo. “Claro que lo sé”, le respondo. Él me ha escuchado muchas veces esa palabra y, como está de moda utilizarla, ha leído a alguien en Internet que clama contra su uso incorrecto citando el diccionario de la Academia –también esto está de moda–. “Y, como estudiante de Filología, ¿no crees que es inapropiado hacerlo?” Pues no. Si fuera un significado que solo yo diese a esa palabra porque me da la gana, sí, podría serlo; sin embargo, no soy el único que utiliza bizarro como ‘raro, extraño’, calco de la inglesa bizarre. De hecho, lo “bizarro” sería ver a alguien utilizar bizarro con el significado de alguna de las dos acepciones que propone el DRAE:

 

Nunca he escuchado que un bombero fuese bizarro por salvar a un niño de un incendio. Mi colega Alberto no es bizarro porque el otro día me invitase a tomar unas cervezas, lo bizarro es que, con lo rácano que es, pagara las consumiciones. Usar bizarro con los significados que propone el DRAE es anacrónico, nos guste o no. Aunque suene bonito en poesía referirnos a la bizarría como una cualidad del caballero. Hay decenas de páginas web y de festivales dedicados a las películas bizarras y, aunque algunas son bien valientes y arriesgadas, con ese adjetivo se refieren a su rareza o a su propuesta poco común. Se las suele decir bizarradas.

Tarde o temprano acabará figurando esta acepción. Hoy en día la postura de la RAE es más abierta que antaño y admite como cultas formas de variedades geográficas que antes eran impensables. Hay que tener en cuenta que el DRAE sirve de consulta y que propone y no prescribe, con lo que no siempre tenemos por qué cumplirlo a rajatabla, por ejemplo: yo nunca he escuchado a nadie, pero sí leído, decir vejete o merdoso, que figuran en el diccionario, en lugar de viejete y mierdoso. El DRAE registra los términos más utilizados por los hablantes de la lengua, sean buenos o malos, como muy bien explicó recientemente el académico Javier Marías, aunque el problema es que quizá muchas acepciones estén desfasadas –hay que pensar en el esfuerzo que conlleva la elaboración y actualización de un diccionario–.

Si muchos usuarios dicen y escriben bizarro refiriéndose a ‘raro, extraño’, no veo por qué tiene que ser incorrecto. Pensad por un momento que muchos de los grandes de la literatura se tomaron sus licencias al utilizar léxico nuevo. Valle Inclán es el caso más claro y nadie negará la riqueza léxica que aportó al lenguaje literario.

A pesar del alegato a favor de la nueva acepción, quiero dejar claro que me da grima utilizar bizarro. La utilicé bastante, pero ahora la evito porque se ha puesto de moda. Se usa tanto que incluso designa cosas que no lo son. Me da que cuando la RAE incluya esta nueva acepción de bizarro,  al lado de ‘raro, extraño’ aparecerá ‘cualquier cosa’.

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Acerca de Rubén Íñiguez Pérez

Soy nada y muchas cosas a la vez: coordinador del festival de cine La Mano, colaborador en SpanishFear.com y un imán para los tipos raros. Adicto a vídeos estúpidos de Youtube.
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4 respuestas a Lo bizarro

  1. La verdad es que esta acepción actual de “bizarro” es demasiado reciente. Yo siempre he entendido ese adjetivo tal como lo explica el DRAE. No cabe duda de que el nuevo significado procede de una mala transliteración y no creo que dure mucho tiempo. El DRAE siempre espera un tiempo a que los neologismos y los nuevos significados tengan un tiempo de uso para añadirlos a su corpus escrito. Supongo que la nueva acepción se debe, además de su calco del francés e inglés (lo que los ingleses llaman un “false friend”, a su sufijo, que engañosamente puede remitir a ciertos adjetivos despectivos. En el ‘Diccionario Panhispánico de Dudas’ lo explican así:

    bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: «—Es un nombre bizarro. —No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’.

    También quiero señalar que no es sólo una nueva acepción, sino que los significados que se le da son demasiado confusos y dependen mucho del lugar.

    Saludos y gracias por tratar un tema tan abierto a la curiosidad y al debate.

    • rubeniperez dijo:

      Hola, José Antonio.

      Muchas gracias por tu comentario y enhorabuena por tu web, a la que estoy echando un vistazo. Lo que no sé es cómo suscribirme, si se puede hacer, claro.

      Un saludo.

      • Hola, Rubén. Muchas gracias. Puedes suscribirte en la etiqueta de arriba “Seguir”, al lado de “Lector” y “Mis webs”. Si no aparece (me sucede a veces y no sé por qué) simplemente añade la dirección web a tu lista de “Blogs que sigo”. Un abrazo.

      • rubeniperez dijo:

        Me sigue dando problemas para seguirlo, pero da igual, me lo apunto a favoritos del navegador.

        Un abrazo.

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