Qué leer (2)

¿No sabéis qué lectura escoger? Dejadme que os aconseje con la segunda entrega de “¿Qué leer?” en la que recomiendo: un libro que recoge los textos más locos de uno de los maestros del Surrealismo (Para ver, cierra los ojos), una compilación de cuentos terroríficamente pornográficos (El hijo de la bestia), un poemario no apto para los más miedicas (Los hongos de Yuggoth), una novela de esas que remueven conciencias (Cuatro por cuatro) y otra del Viejo Oeste (Centauros del desierto). Buen provecho.

Jan Svankmajer, Para ver, cierra los ojos

Llevaba tiempo queriendo hincar el diente a este libro, sobre todo, después de visitar la exposición Metamorfosis en La casa encendida. Editado por Pepitas de calabaza, Para ver, cierra los ojos recopila varios textos del artista -no sólo cineasta- Jan Svankmajer. Un libro que compila escritos nunca antes publicados en español y a los que se une un prólogo de Jesús Palacios. Es todo un gustazo encontrarse con una edición tan cuidada, que incluye imágenes tanto de la obra cinematográfica como de la plástica del checo. Mi más sincera enhorabuena a los editores.

Al acercarse a Para ver, cierra los ojos, el lector se adentra a descubrir el pensamiento y la idea de arte de Svankmajer. La obra del surrealista checo se ve de otra manera tras su lectura, aspectos que antes pasaban desapercibidos se aprecian mejor. No quiero decir que el libro sea una especie de diccionario con el que descifrar los símbolos empleados por el artista, para nada, pero sí es interesante para comprender las obsesiones o los temas que provocan su creación artística. Como ejemplo, antes de ver Los conspiradores del placer recomendaría la lectura de “El futuro pertenece a las máquinas ipsatrices” -incluido en el libro-, sobre todo si se pretender ver el filme de manera crítica.

Graham Masterton, El hijo de la bestia

Horror metafísico, sangre, violencia, sexo extremo, humor negro, surrealismo y elementos estructurales y formales del cine y la novela negra. De todo esto se sirve Graham Masterton para ofrecer el lector una serie de relatos, deudores de la mejor literatura pulp, tan irreverentes como divertidos. Valdemar, en su colección Insomnia, compila varios de los mejores cuentos del escocés y lo hace en una edición increíble. Todos sabemos que no hay que juzgar a un libro por su portada, pero es que la de este invita a la lectura. Por no hablar de las ilustraciones incluidas con cada relato.

Pero no solo se trata de una obra atractiva a la vista. Si bien, casi todos los relatos poseen una estructura similar, el estilo ameno y unas historias, sorprendentes por sus propuestas e inesperados finales, convierten la lectura de El hijo de la bestia en una placentera locura. No hay en ella pornografía barata. Una obra ideal para quienes deseamos narraciones malsanas. Provocadora de sensaciones, extremas, eso sí, pero importante para continuar con la lectura hasta el final. De lo más divertido que he leído últimamente.

H.P. Lovecraft, Hongos de Yuggoth

Y ya que este fin de semana tendrá lugar en Alcobendas el segundo Día Lovecraft, qué menos que recomendar una obra del de Providence. Aunque conocido sobre todo por su obra narrativa, Lovecraft también cultivó el ensayo y la poesía. A este último género pertenece Hongos de Yuggoth, publicado en nuestro país por Valdemar en una magnífica edición bilingüe. Junto a los 36 sonetos que componen el poemario, se añaden una serie de composiciones bajo el título de Poemas fantásticos y un breve e interesante prólogo realizado por los editores, ideal como introducción para quienes no conocen la vida del escritor.

Al igual que con su obra en prosa, Lovecraft demuestra su maestría como creador de ambientes y de imágenes. Sus poemas llevan al lector a tiempos pasados, a otros mundos poblados por extrañas criaturas. Los versos de Hungos de Yuggoth, cargados de sinestesia, crean una serie de imágenes oscuras, grotescas, que nada tienen que envidiar a la mejor de las pinturas macabras. No obstante, este maestro del terror compone al estilo simbolista-modernista de su época, si bien, con una concepción de la belleza un tanto diferente a la de sus contemporáneos. Recomiendo comparar entre esta obra y Prosas profanas de Rubén Darío, por poner un ejemplo de obra modernista, para comprobar que, a pesar de las diferencias, son muchos los elementos que unen a ambos autores. Lo que no recomiendo es leer cualquiera de estos poemas antes de dormir. No debe ser agradable que un habitante de Innsmouth entre en los sueños de alguien.

Sara Mesa, Cuatro por cuatro

Acaba de salir a la venta Cicatriz, novela que tengo ganazas de leer. Sara Mesa es su autora y, a mi parecer, se trata de una de las novelistas -también poetisa- más interesantes del panorama actual. Mientras llega el momento de hacerme con un ejemplar de su última obra, no puedo hacer otra que recomendar la anterior: Cuatro por cuatro.

Me acerqué a Cuatro por cuatro a raíz de una entrevista que leí no recuerdo en qué blog -no he podido encontrarlo-. Cuando las palabras de un autor que desconozco me flipan, corro como una liebre a la biblioteca. Eso es lo que me pasó con Sara Mesa, y no puedo decir que me pase habitualmente. En aquella entrevista, vi a una autora sinceramente preocupada por la expresión literaria -me encantó lo que dijo sobre que vivimos en “la tiranía de los pelotas”-, la lectura de Cuatro por cuatro me lo confirmó.

La originalidad de esta novela no reside en su trama, por otro lado, no carente de interés, sino en los de quien narra. El manejo del lenguaje, poético, sugerente, y las diferentes partes en las que se estructura la novela, con diferentes narradores -y con un gran poema que cierra la obra-, son los elementos de que sirve la autora para mantener atento al lector. Cuatro por cuatro es una historia oscura, perversa a su modo, que trata la hipocresía de mirar para otro lado ante sucesos turbios. Por otro lado, chapó por cómo están creados los chavales del centro.


Alan LeMay, Centauros del desierto

Termino con otro título del catálogo de Valdemar -se nota que tengo aprecio por esta editorial-. Hace un par de años, más o menos, sacaron una colección llamada Frontera dedicada al wéstern. Era imposible que el culo no se me hiciera pesicola al ver títulos tan apetecibles y con un aspecto tan goloso: listado de títulos escogidos, tapa dura, portadas vistosas, texto cuidado -sin detalles tan feos como faltas de ortografía-, un buen prólogo y una tipografía ideal para la lectura -esto último, marca de una casa que piensa en el lector-. De entre todos los títulos de Frontera, el que más llamó mi atención fue Centauros del desierto (The Searchers). Novela que John Ford adaptó al cine en la década de los 50 y una de las mejores películas sobre el oeste.

No quiero entrar en si es mejor la novela o la película, pues es un debate estéril ya que ambas son magníficas. De hecho, recomiendo ver el filme después de leer el libro, pues me parece un interesante ejercicio el comparar la traslación de un lenguaje narrativo a otro. Con todo, las diferencias son mínimas -argumentalmente casi nada-, pero entre estas podríamos destacar de la obra de Le May el tono más duro y la mayor profundización en creación psicológica de los personajes y en las descripciones de las diferentes tribus. Cabe destacar este aspecto, pues el narrador cita una serie de aspectos lingüísticos y antropológicos sobre los indígenas que aportan a la novela una notable riqueza en la ambientación.

Lectores míos, sí, esos cuatro que me seguís, acercaros a esta novela si os gustan las historias del Viejo Oeste -y si no, también-, pues Centauros del desierto es una obra maestra  en mayúsculas.

Anuncios

Acerca de Rubén Íñiguez Pérez

Soy nada y muchas cosas a la vez: coordinador del festival de cine La Mano, colaborador en SpanishFear.com y un imán para los tipos raros. Adicto a vídeos estúpidos de Youtube.
Esta entrada fue publicada en Literatura, ensayo y cómic y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s